• Jueves, 18 de julio de 2019

NOTICIA | DERECHO A LA INFORMACIÓN

La FAPE censura la 'táctica trumpista' de Vox

No es la primera vez que la FAPE o la Asociación de la Prensa de Madrid llaman la atención a Vox sobre sus "comportamientos agresivos" contra periodistas y medios.

Vox | Imagen libre de restricciones CC
Vox | Imagen libre de restricciones CC

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España ha exigido Vox que frene su "campaña de acoso" y vetos contra los medios en lo que entiende como la "vulneración de los derechos constitucionales a la libertad de expresión y de información". Son temas a los que el líder del partido de extrema derecha, Santiago Abascal, ha respondido así: "Tratamos de que entréis periodistas y no activistas de la extrema izquierda".

Preguntado el martes 3 de junio por el periodista de La Marea Antonio Maestre sobre el argumentario homófobo que Vox distribuyó entre sus portavoces el pasado mes de febrero, Abascal respondió atacando al informador y el medio para el que trabaja, y apostó por descalificar al vicesecretario Nacional de Organización del Partido Popular, Javier Maroto: "Es el ejemplo de político trepador sabedor de que esa condición homosexual es una ventaja de la que él se beneficia".

La Marea adelantó parte del repertorio homófobo contra Maroto y el Partido Popular. El presidente de Vox dice hacer caso a las directrices de sus "responsables de comunicación", tal como ha sostenido la candidata a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, sobre la exposición de Vox ante los medios de comunicación, que trata de "protegerse de algunas formas de hacer periodismo poco éticas".

Pero las evidencias de que tal argumentario existe y de que Vox lo pone en práctica son de interés general por cumplir varios criterios de noticiabilidad. Estos requisitos básicos de la praxis periodística han hecho que los medios de comunicación, no todos, publiquen información sobre el asunto. Con todo, sin embargo, Abascal ha reafirmado su postura contra esos medios y ha señalado la polémica como la "prueba de hasta qué punto los medios de extrema izquierda, y sobre todo los activistas de la extrema izquierda, quieren alterar el debate político".

Este extremo del discurso, que es parte de la comunicación política de Vox, es incompatible con los diagnósticos que dan los expertos en materia del derecho a la información, que son la FAPE y la APM. Excluir al mensajero de la información de interés público supone, para ambas asociaciones, vulnerar los derechos fundamentales de la ciudadanía y los medios de comunicación. En concreto, transgrede la "garantía de pluralidad informativa que permite a los ciudadanos formarse su propia opinión", lo que implica el incumplimiento del respeto a la libertad de prensa: "Un pilar del sistema democrático". La importancia de los medios, recuerda la FAPE, radica en que dan a conocer a los ciudadanos, "según sus respectivos criterios editoriales, cuantos acontecimientos suceden en el país", y en especial los que protagonizan los representantes públicos. Resuelve que los vetos de Vox a periodistas y medios impiden el "examen a fondo" de los miembros del partido, obstaculizan el libre intercambio de ideas" y "hurtan a la opinión pública información imprescindible para la toma de decisiones". Sin embargo, Vox sigue enfrentándose al oficio del periodismo con todo tipo de campañas de desinformación:

La 'técnica trumpista' de Vox para despresigiar a los medios

En una exclusiva de La Marea se han revelado los "principios" por los que se guía otro argumentario titulado Manipulación mediática y fake news, que sirve de lección a los políticos de Vox para explicar por qué el partido no ofrece entrevistas a El Paíseldiario.es, El Español, Onda Cero, La Cadena Ser, La Sexta y otros. Este decálogo menciona que "la confianza de los españoles en los medios está por los suelos" citando el estudio Trust in Media 2018. Que el "problema" del partido respecto a los medios de comunicación radica en los "jefes y editores millonarios" que usan a los periodistas mileuristas 12 horas para "perseguirlos como paparazzis". Que van a "denunciar la manipulación y la desinformación de la oligarquía mediática" porque "no sirve a la verdad, sino a la agenda política de sus dueños". Que el reportaje que emitió La Sexta –en el programa Liarla Pardo– tras los fructíferos resultados que Vox consiguió en las elecciones andaluzas del pasado 2 de diciembre les recuerda a "la peor Alemania nazi" al haber señalado a sus votantes, "sin que apenas ningún otro medio, y mucho menos las asociaciones de la prensa, hayan puesto el grito en el cielo". 

Pero tanto la APM como la FAPE pronunciaron su rotunda desaprobación respecto al contenido y enfoque de dicho programa el día 11 de diciembre, además de que la presentadora Cristina Pardo se disculpó con los afectados así como con las audiencias. En concreto, las asociaciones de periodistas indicaron que "el secreto del voto es un derecho constitucional y vulnerarlo es un hecho muy grave", y reconocieron la rectificación de la periodista, quien afirmó finalmente haber cometido un error al emitir ese reportaje

Desde entonces, el intento explícito de Vox de desprestigiar el periodismo y los medios de comunicación que publican informaciones incómodas sobre su base ideológica o los políticos que lo componen se ha producido en múltiples ocasiones, tanto en los actos del partido, como en ruedas de prensa y a través de sus redes sociales.

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