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05:35h. Lunes, 23 de Julio de 2018

Para ser un genio, hay que aburrirse

Estudios científicos han demostrado que es bueno el aburrimiento. Cuando no estamos pendientes de pequeñas cosas se desata la creatividad y esto nos ayuda a reducir el estrés. Mejorar la resistencia psicológica contra la tristeza supone recuperar la ilusión y mantener la motivación por hacer cosas nuevas.

Un experimento con 20.000 personas demostró que, olvidando el móvil durante seis minutos al día, alrededor del 90% de los participantes notaron que tenían más tiempo para pensar. Advirtieron asimismo un mayor control sobre sus dispositivos, y no a la inversa. [Conecta] Hay personas para las que aburrirse se convierte en un auténtico suplicio. No todo el mundo está preparado para esa sensación: hay gente que lo sabe aprovechar para mejorar y gente que no, siendo eso lo que distingue a la gente brillante de la gente normal. Sin embargo, otros expertos aseguran que el aburrimiento nos impide resolver problemas. ¿Tiene sentido?

Actualmente soportamos peor el aburrimiento, la tristeza y otras emociones que nuestros ancestros. Vivimos en una sociedad en la que estamos conectados a diferentes tipos de tecnologías de forma permanente, por lo que evitamos pensar. No nos importa nada salvo estar distraídos. Nuestros ancestros, en cambio, vivían situaciones muy impredecibles a lo largo de sus vidas, ya que estaban a merced de las sequías, guerras, matrimonios no deseados y hambrunas, por lo que tenían que usar su ingenio para salir adelante.